Hace unos días tuvimos el examen de Procesal Civil en el máster. Dos días antes nos "regalaron" unos textos legales, en teoría para afrontar el curso precisamente. Pues bien, la primera paradoja se produjo ya en el hecho surrealista de que el único código que no nos dieron fue precisamente la Ley de Enjuiciamiento Civil (la que necesitábamos para el examen) porque se estaba imprimiendo. Así que hubo que hacer ese examen con los códigos viejos. Yo era uno de los afortunados, pues dentro del desfase, el mío era del 2011, así que estaba poco desfasado. Los demás tenían ediciones de 2009, por lo que en un concurso de a ver quien era más desgraciadito, ellos ganaban.
Otro de los textos que nos dieron fue la Ley de Procedimiento Laboral. No tuve tiempo de examinarla siquiera. El compañero del máster que se dedica a laboral me dijo que era la edición vieja (¡y nos la estaban regalando!), así que ya podía tirarla sin estrenarla. Sería aconsejable que no me encariñe mucho con el Código Penal que nos regalaron, ya que el PP ha anunciado que toca la típica reformita del susodicho que se produce con cada cambio de gobierno. Por extensión, a la Ley de Enjuiciamiento Criminal que iba en el pack es mejor que tampoco le pida ya el teléfono ni nada. Total, no la voy a usar...
Yendo más atrás, hace unas semanas nos obsequiaron en el Colegio de Abogados con una bolsa llena de libros legales. Yo me fui a casa todo ilusionado. Bueno, hasta que pude examinarlos con atención luego. Una vez más, todos eran textos desfasados o infumables. La bolsa entera (que por cierto pesaba un huevo) fue directa a la basura. Bueno, mejor dicho: al contenedor de papel, que últimamente separo las cosas para reciclar y me he vuelto eco-friendly. El año pasado, por lo que he oido, regalaban carteras de piel. Francamente, ¡hubiera preferido una cartera!
Conclusión de esta primera parte: se legisla tan deprisa (ayer un profesor del máster decía "El BOE no publica, el BOE vomita..."), que no hay manera humana de estrenar un puñetero código de leyes sin que te haya caducado antes de destaparlo siquiera.
Cambio radical de tema: Hace unos días, cuando acompañé a un compañero en la guardia del Turno de Oficio (el que me asignaron en el máster), hubo un detallito que pasó desapercibido para los demás allí presentes. Asesorando a un sujeto que se enfrentaba a una alcoholemia, mi compañero buscó en su maletín un Código Penal, lo sacó, y lo consultó para ver el abanico de penas. Yo no sólo lo encontré lo más normal del mundo, sino que yo haré exactamente lo mismo. Pero el justiciable levantó la ceja durante medio segundo sólo, extrañado. Mi compañero ni se dio cuenta.
Los topicazos de Hollywood nos hacen muchísimo daño. A parte del topicazo por excelencia, el de que estás montado en el dólar porque la gente tiene en su mente los abogados americanos que parecen más estrellas del rock que otra cosa (cuando resulta que todos sabemos lo putas que las pasamos los abogados aquí, sobre todo para cobrar), otro tópico es el de los abogados que son máquinas de recitar. En una peli americana, un cliente pregunta "¿Cuánto me puede caer por esto?", y el abogado contesta al instante "Entre 5 y 6 años, con la condicional se quedan en 2 y medio", y sólo les falta decir "y te la concederán el martes 12 de marzo a las 4 y 23 de la tarde, que estará lloviendo"...
Hay que decirlo clarito: a los juristas se nos enseña a interpretar la ley, no a memorizar como una máquina. Personalmente, yo no tengo ni idea de cual es el artículo del Código Penal que regula el homicidio, ni el rango de penas posibles. Para eso, cojo el código y lo miro. Hasta un chimpancé puede memorizar un artículo. Lo importante aquí es saber interpretarlo. Saber la diferencia entre homicidio y asesinato, conocer los conceptos de "tipo penal" o "iter criminis", la imputación subjetiva y la objetiva, la jurisprudencia del Supremo sobre el tema, etc. Luego, saber el rango de penas a que uno se enfrenta, es tan fácil como buscarlo y ya está.
Otro de los textos que nos dieron fue la Ley de Procedimiento Laboral. No tuve tiempo de examinarla siquiera. El compañero del máster que se dedica a laboral me dijo que era la edición vieja (¡y nos la estaban regalando!), así que ya podía tirarla sin estrenarla. Sería aconsejable que no me encariñe mucho con el Código Penal que nos regalaron, ya que el PP ha anunciado que toca la típica reformita del susodicho que se produce con cada cambio de gobierno. Por extensión, a la Ley de Enjuiciamiento Criminal que iba en el pack es mejor que tampoco le pida ya el teléfono ni nada. Total, no la voy a usar...
Yendo más atrás, hace unas semanas nos obsequiaron en el Colegio de Abogados con una bolsa llena de libros legales. Yo me fui a casa todo ilusionado. Bueno, hasta que pude examinarlos con atención luego. Una vez más, todos eran textos desfasados o infumables. La bolsa entera (que por cierto pesaba un huevo) fue directa a la basura. Bueno, mejor dicho: al contenedor de papel, que últimamente separo las cosas para reciclar y me he vuelto eco-friendly. El año pasado, por lo que he oido, regalaban carteras de piel. Francamente, ¡hubiera preferido una cartera!
Conclusión de esta primera parte: se legisla tan deprisa (ayer un profesor del máster decía "El BOE no publica, el BOE vomita..."), que no hay manera humana de estrenar un puñetero código de leyes sin que te haya caducado antes de destaparlo siquiera.
Cambio radical de tema: Hace unos días, cuando acompañé a un compañero en la guardia del Turno de Oficio (el que me asignaron en el máster), hubo un detallito que pasó desapercibido para los demás allí presentes. Asesorando a un sujeto que se enfrentaba a una alcoholemia, mi compañero buscó en su maletín un Código Penal, lo sacó, y lo consultó para ver el abanico de penas. Yo no sólo lo encontré lo más normal del mundo, sino que yo haré exactamente lo mismo. Pero el justiciable levantó la ceja durante medio segundo sólo, extrañado. Mi compañero ni se dio cuenta.
Los topicazos de Hollywood nos hacen muchísimo daño. A parte del topicazo por excelencia, el de que estás montado en el dólar porque la gente tiene en su mente los abogados americanos que parecen más estrellas del rock que otra cosa (cuando resulta que todos sabemos lo putas que las pasamos los abogados aquí, sobre todo para cobrar), otro tópico es el de los abogados que son máquinas de recitar. En una peli americana, un cliente pregunta "¿Cuánto me puede caer por esto?", y el abogado contesta al instante "Entre 5 y 6 años, con la condicional se quedan en 2 y medio", y sólo les falta decir "y te la concederán el martes 12 de marzo a las 4 y 23 de la tarde, que estará lloviendo"...
Hay que decirlo clarito: a los juristas se nos enseña a interpretar la ley, no a memorizar como una máquina. Personalmente, yo no tengo ni idea de cual es el artículo del Código Penal que regula el homicidio, ni el rango de penas posibles. Para eso, cojo el código y lo miro. Hasta un chimpancé puede memorizar un artículo. Lo importante aquí es saber interpretarlo. Saber la diferencia entre homicidio y asesinato, conocer los conceptos de "tipo penal" o "iter criminis", la imputación subjetiva y la objetiva, la jurisprudencia del Supremo sobre el tema, etc. Luego, saber el rango de penas a que uno se enfrenta, es tan fácil como buscarlo y ya está.
Para que la gente entienda esto, yo siempre pongo el mismo ejemplo. Uno puede aprenderse de memoria la novena sinfonía de Beethoven, y sabrá tocarla perfectamente. Pero sólo sabrá interpretar esa canción, por muy bien que la toque. En cambio, si uno ha estudiado solfeo, de memoria no se sabe ninguna canción. Pero con una partitura delante, las sabe interpretar todas -todas las canciones del mundo mundial y de la Historia histórica- porque sabe leer (=interpretar) música. Pues nosotros igual: yo no me sé ningún artículo de memoria, pero dame la partitura (el código de turno que sacas del maletín) y puedo interpretar (=leer) cualquier situación.
Como a mí siempre me tocan los tarados, me lo veo venir... Cuando esté totalmente incorporado al Turno de Oficio, sacaré mi Código Penal para consultar lo que sea, y el pajarraco de turno me dirá: "Ah, ¿pero tienes que consultarlo?" En ese momento mi cerebro pensará: "Ah, ¿pero tú eres tonto?", lo sé. Lo sé porque me conozco. Estando en esta escena, sólo le pido a San Perry Mason de los cielos que me dé la fuerza suficiente para no llegar a pronunciarlo, y que simplemente responda a la tontería con una mirada fulminante y un silencio amedrentador. Todos estos años estudiando para tener que verse en éstas...
La verdad es que entre las películas de Hollywood (que venden tópicos falsos aquí que nos perjudican muchísimo) y el legislador español (que más que legislar, putea) nos hacen nuestro trabajo realmente difícil...
Como a mí siempre me tocan los tarados, me lo veo venir... Cuando esté totalmente incorporado al Turno de Oficio, sacaré mi Código Penal para consultar lo que sea, y el pajarraco de turno me dirá: "Ah, ¿pero tienes que consultarlo?" En ese momento mi cerebro pensará: "Ah, ¿pero tú eres tonto?", lo sé. Lo sé porque me conozco. Estando en esta escena, sólo le pido a San Perry Mason de los cielos que me dé la fuerza suficiente para no llegar a pronunciarlo, y que simplemente responda a la tontería con una mirada fulminante y un silencio amedrentador. Todos estos años estudiando para tener que verse en éstas...
La verdad es que entre las películas de Hollywood (que venden tópicos falsos aquí que nos perjudican muchísimo) y el legislador español (que más que legislar, putea) nos hacen nuestro trabajo realmente difícil...
Todo cambia y como no puede ser de otra manera la ley es un ejemplo clarísimo!! Tal como dices; es la interpretación porque para leer aquello en lo que se basa solo hay que coger el libro (via online mejor..) y ya está! Pero aunque no lo sepas de memoria lo importante es saber de qué trata, conceptos y lo básico y maneras de interpretación.
ResponEliminaEso sí: la lógica es "¿porque memorizar algo que cambiará en nada?" no?...bueno, esto tendria interpretaciones varias que lo dejaremos a los juristas titulado que para opinar hay mucha gente ;)))
La "moraleja" és la part aquella sobre la música... Saber de memòria, o saber interpretar conceptes. Aquí està el "quid" de l'article ;-)
ResponEliminaEso ocurre también mucho con los médicos. Muchos critican que un médico consulte el vademecum, sin embargo yo me siento más seguro con el que consulta el vademecum que con el que te receta de memoria. Al menos sé que el que consulta el librito en cuestión no se va a equivocar con el fármaco. Ese es el buen médico.
ResponEliminaTotalmente de acuerdo!! Yo también prefiero al tío que lo consulta... Me gusta que me lean médicos también! Saludos ;-)
ResponElimina